En una ocasión escuché a Luis Ortega Basagoiti, que en paz descanse, decir que lo que no se mide es opinión y estoy muy de acuerdo con él. Así que, para superar el post inicial de este foro, que era muy generalista, en esta ocasión me gustaría presentar datos que podamos comentar.

A continuación, os muestro un estudio británico con la huella de carbono y el consumo energético de diferentes materiales de construcción.

Como podéis ver, la huella de carbono del cemento tiene un rango muy amplio dependiendo del tipo de cemento que se utilice. Existen cementos normalizados con un alto contenido de adiciones que tienen una huella de carbono baja. Además, si nos centramos en analizar el hormigón, vemos que su huella de carbono es muy baja en comparación con otros materiales de construcción, en contra de la percepción social más extendida.

Sorprende también ver que la huella de carbono de la madera laminada no es tan reducida como podíamos esperar y que, además, su consumo energético es elevado.

En la figura podéis ver las referencias al estudio del que he extraído esta figura, por si queréis revisar los cálculos. Si encontráis incoherencias, por favor, exponedlas, pero a mí me ha resultado científicamente riguroso.

En el siguiente post, intentaremos aportar algunas explicaciones a las discrepancias entre los datos y la percepción generalizada del sector.

 

César Bartolomé Muñoz
Director de IECA Tecnología y Promoción